BIRMANIA — El tiempo detenido

Myanmar, antiguamente Birmania, es la Tierra Dorada. Viene hechizando a viajeros desde hace mucho. Tras estar oculta durante gran parte del siglo 20, en un aislamiento autoimpuesto, las cosas han ido cambiando rápidamente. Hoy es un destino de lujo, sin él no está completa una visita al sudeste asiático.

Bagan y sus templos y las coreografías maravillosas de los pescadores en el lago Inle son postales imprescindibles de la Birmania de hoy. Es una mezcla caleidoscópica de etnias y tradiciones que la mantienen sin los grandes cambios que la “modernidad” ha traído a sus vecinos. La vida se desplaza como lo ha hecho durante siglos, ello es lo que muchos viajeros van a buscar allí.

Las tradiciones locales y las formas de vida, muchas ancestrales, se manifiestan en todo. Los ejemplos incluyen el pescador Intha que navega por las aguas del lago Inle y la práctica en todo el país del juego chinlone que es una combinación de deporte y danza. El chinlone es el deporte nacional de Myanmar, es realmente un juego hermoso. Las reglas del juego son bastante simples: alrededor de seis personas se reúnen en un círculo y pasan una pelota de ratán de ida y vuelta entre ellos con los pies, las rodillas y la cabeza. Ocasionalmente, un miembro del grupo ingresará en el medio del círculo para hacer solo, creando una danza de varios movimientos juntos. La pelota se vuelve muerta cuando toca el suelo y todo el esfuerzo comienza de nuevo.

Lo que para muchos países es el restaurant, o el pub en el Reino Unido, las casas de té son en Myanmar. Se encuentran en todos lados y se disfruta de un buen té y tentempiés como samosas, ensaladas de hojas de té y paratha. La mayoría son lugares simples aunque en Yangon se pueden encontrar algunas de gran nivel.

YANGON
No se trata de alabar el colonialismo británico, pero Yangón ofrece una gran muestra del legado arquitectónico del imperialismo en la ciudad más grande de Myanmar. Hoy forman parte de su patrimonio de la ciudad y destacan la Oficina General de Correos, la Aduana y el antiguo Edificio de Comisionados de Policía.

LAGO INLE 

Para comenzar a comprender este lugar tendrá que escuchar las historias sobre Nayar, un mítico dragón de cuatro patas, que todavía patrulla las aguas, el Magan, un cocodrilo devorador de hombres y un oso hormiguero que patrulla las tenebrosas profundidades de Inle cuando se pone el sol.

Un hombre que con una pierna fuerte impulsa una esbelta canoa mientras levanta una enorme red en forma de cono sobre su cabeza y la sumerge en el agua. Se trata de un pescador intha, miembro del grupo étnico minoritario tibetano-birmano que vive en casas sobre pilotes en el lago, pescadores autosuficientes y granjeros conocidos por su estilo único de remo de una pierna. Tan romántico y evocador como los remeros de los canales de Venecia.

BAGAN

Ninguna visita a Myanmar está completa sin visitar Bagan. Esta antigua ciudad fue la capital del Reino Pagano entre los siglos IX y XIII. Allí se construyeron más de 10,000 pagodas, monasterios y templos budistas; más de 2,000 permanecen hasta hoy. Las estructuras varían en tamaño, siendo el más grande el templo Dhammayangyi, una visita en globo al amanecer puede ser una de las experiencias más imborrables de la travesía por el sudeste asiático.

Birmania — El tiempo detenido

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