Dos travesías exóticas por África oriental en un navío de expedición, un barco para apenas 116 huéspedes que, por su calado, puede llegar donde muy pocos cruceros logran. Dos travesías que mezclan una naturaleza pocas veces vista con esa interesante mezcla cultural que ha caracterizado las islas entre África y el océano Índico desde tiempos inmemoriales.


8 AL 25 de octubre, 2018 | LAS SEYCHELLES

12 al 30 de noviembre, 2018 | IS.MAURICIO – MADAGASCAR – SEYCHELLES – ZANZIBAR

África oriental es un crisol de diversidad, allí a las culturas tribales se agrega la de Europa, India, el mundo árabe e incluso el lejano oriente. Un gran testimonio de ese sincretismo es el Swahili, la lingua franca regional. Otro, no menos muy decidor es el Ungalawa, la embarcación típica de los pescadores, que es una canoa doble y un velero. Si bien el doble estabilizador tiene su origen en el Pacífico, se cree que su diseño migró a África por medio de colonos austronesios de Indonesia que navegaron hasta Madagascar, y más allá. La adición de la vela, sin embargo, se remonta a la influencia árabe, y viene de los dhows, la tradicional embarcación árabe de velas triangulares y bajo calado que le permite una navegación sin remos independiente de la dirección del viento. Si bien no existe precisión sobre su origen su aparición está ligada al Islam, de hecho fue el instrumento que permitió a los árabes propagar su nueva fe por casi toda la cuenca del Océano Índico. Franceses e ingleses influyen en la zona, y especies, azúcar y otros productos transforman esta en una ruta de comercio no menor. De allí, la llegada de culturas explican esa mezcla que hoy es parte del exotismo de la naturaleza que vive en cada isla.